En el proceso de fabricación se emplean grandes prensas mecánicas con las que se corta y da forma a las grandes bobinas de lámina de acero para crear el cuerpo de las futuras tazas, platos y demás vajilla esmaltada.

 

Una vez limpias y tratadas, se aplican sobre las piezas dos capas de esmalte. La primera capa se aplica por inmersión, la segunda a pistola.

 

Este esmalte está formado una mezcla de minerales vítreos previamente molidos, que en su mayoría se componen de silicatos -es decir- los minerales que forman la arena y las rocas. Más natural imposible.

 

Después de la aplicación de cada capa, un horno de alta temperatura se encarga de fundir esta mezcla con el cuerpo de acero a casi 1.000 grados. 

 

Tras el enfriamiento se forma una superficie brillante y suave obteniendo así el preciado acero esmaltado, también conocido como acero vitrificado.

Taza WOODVANS

15,00 €Precio